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Viernes, 22 Noviembre 2019 15:48

#Graficodelasemana: COVID-19 sancionado

 

Uno de los efectos observados tras el auge del Coronavirus ha sido el derrumbe de los marcadores de crudo en los mercados internacionales. Con las restricciones comerciales que ha enfrentado la economía china en los últimos dos meses, además de la férrea cuarentena que atraviesa el país desde el primer caso oficial al cierre del año pasado, el consumo global de crudo se ha visto afectado por tales limitaciones sobre uno de los mayores consumidores de petróleo a nivel internacional.

Aun en ausencia de casos de contagio dentro de Venezuela, los efectos de esta epidemia ya se perciben en nuestro país desde inicios del 2020, aunque desde la perspectiva exclusivamente económica. Desde el cierre de 2019, con la aparición del primer reporte oficial con casos con esta enfermedad, hasta el mes de febrero de este año, la cotización de la cesta petrolera venezolana ha perdido 22,3% de su valor, llegando a su nivel más bajo desde septiembre de 2017, cuando el crudo local se cotizaba por debajo de USD/b 44,25.

Esta contracción “no anticipada” se produce en medio de las restricciones que ya enfrenta Pdvsa, desde el año pasado, en la comercialización de petróleo venezolano. Las mismas ya han impuesto descuentos directos en los precios negociados, además de la producción de una mayor fracción de crudo Merey a tarifas por debajo del valor de nuestra canasta típica, lo que añade mayor dramatismo a la caída de precios. Curiosamente, el margen entre el crudo local y las cestas internacionales se amplió desde mediados de febrero, en medio de las sanciones directas de la OFAC Rosneft Trading quien concentraba una fracción importante de la venta de petróleo venezolano en mercados internacionales. Así, con referencia a los marcadores tradicionales, las nuevas sanciones parecieron haber añadido cerca de 5 puntos porcentuales a la pérdida del valor del petróleo venezolano tras la “llegada” del COVID-19.

El efecto colateral de este virus no ha significado poca cosa para la generación de caja en divisas para Venezuela. Si se asume que las exportaciones petroleras efectivas (descontando pago de deuda) se mantuvieron en torno a las 700 kbd entre febrero y marzo, y suponiendo que tales ventas fueron (o serán) negociadas en torno a sus precios a inicios de cada mes, el Gobierno pudiese enfrentar una reducción de USD 247 MM en los ingresos petroleros entre tales meses. Tal parece que, de cualquier manera, nuestro país no será inmune a esta potencial pandemia. Esperamos que los costos no transciendan más allá de esto.

 

Fuente: Ecoanalitica.